martes, 18 de febrero de 2014

Células adultas convértense en células nai aplicando ácido

A carreira pra conseguir células nai o máis parecidas ás embrionarias conta cun novo competidor: as que se obteñen estresando células adultas. Isto, na práctica, quere dicir, básicamente, sumerxindoas nun baño de ácido. O publica Nature.




Hasta agora, pra conseguir células nai había dous posibilidades: obtenelas de embrións ou reprogramando células adultas. Para iso había que engadirlles unha serie de factores. Así se conseguían as chamadas iPS (células nai pluripotenciales inducidas), que non eran tan maleables como as embrionarias, pero casi. A nova aportación vai na mesma línea (se parte de células adultas) pero por un método en apariencia máis sencillo e cun resultado máis próximo ás células totipotenciales, as que poden transformarse en cualquera tecido e non só nuns cantos. Desarrollounas un equipo do RIKEN Center for Developmental Biology ide Kobe (Japón).


A aproximación é tan novedosa que a autora principal, Haruko Obokata, necesitou cinco anos pra convencer aos sus xefes e a unha revista pra que o publicaran. Tivo que grabar a transformación dun tipo de célula da que non hay duda acerca de que se trata dunha moi especializada, un linfocito T, para convencelos. Xa o ha conseguido partindo de cerebro, piel, pulmón e fígado. Ás novas células as ha bautizado como STAP, siglas en inglés de stimulus-triggered acquisition of pluripotency (adquisición de pluripotencia por estumulación). Logo, as ha introducido en ratóns engadindolles xéns fluorescentes para confirmar que se diferencian nos distintos tecidos dun ser vivo.

Conseguen mover nanomotores dentro de células vivas

De momento son como diminutas agullas (duns tres nanómetros, tres milmillonésimas de metro), pero investigadores da Universidade de Pensilvania han conseguido introducilas e movelas dentro de células vivas. Con iso abren a porta a una ferramienta pra interaccionar coa  estructura celular básica desde dentro, tanto pra o estudo como pra, nun futuro, curar. O traballo o publica Angewandte Chemie International Edition. O s dispositivos están formados por unha mezcla magnética de ouro e rutenio, e móvense dende fora mediante ultrasóns. A s fotografías tomadas cun microscopio mostran o seu percorrido.
 
 

 
Nun principio, movçeronse para rexistrar qué ocorre cando os nanomotores chocan cos orgánulos celulares. “Hemos visto respostas mecánicas descoñecidas hasta agora”, ha dicho Tom Mallouk, profesor da Universidade Estatal de Pensilvania. As células son como diminutas fábricas cheas de orgánulos e estructuras que se encargan de producir energía, procesar nutrientes, eliminar residuos, fabricar proteínas… 

En una primera aproximación, los minúsculos dispositivos se han usado como batidoras para destruir todo lo que encuentran o perforar las membranas. Parece un trabajo poco preciso, pero solo con pensar que esto pudiera usarse a gran escala para destruir células cancerígenas ya sería un avance.
De hecho, ha sido en cultivos de HeLa, la famosa estirpe de adenocarcinoma de cuello de útero (cérvix) donde se han ensayado. “Esta investigación es una demostración de que es posible usar nanomotores sintéticos para estudiar la biología celular de formas novedosas. Los podríamos utilizar para tratar el cáncer y otras enfermedades manipulando las células desde dentro; podrían efectuar microcirugías intracelulares y administrar fármacos de manera no invasiva”, explica Mallouk.
El trabajo hasta llegar a esta fase ha consistido de varias fases. El primero era fabricar estructuras que una célula engullera de manera natural sin matarla, algo relativamente sencillo. Pero el problema era conseguir moverlas, porque los primeros combustibles que se usaron eran tóxicos. La aplicación de los ultrasonidos ha solucionado ese inconveniente. Con ello han conseguido una precisión que incluso permite mover varias de estas estructuras dentro de una misma célula.

martes, 11 de febrero de 2014

La luna llena te quita el sueño

La creencia popular de que el satélite de la Tierra puede ser un obstáculo para dormirse fue confirmada por científicos suizos. Los estudiantes que participaron en la experiencia se sentían menos descansados y mostraban niveles más bajos de melatonina, la hormona que regula los ciclos de sueño y vigilia, durante la luna llena.









El estudio suizo publicado en la revista Current Biology confirma lo que muchos creen saber desde siempre: la luna llena nos aleja de los brazos de Morfeo. De acuerdo de con una investigación realizada con 33 voluntarios por el Hospital Psiquiátrico de la Universidad de Basilea, cuando hay luna llena es mucho más difícil para las personas dormir profundamente, incluso cuando no se la ve.
Las personas fueron controladas en dos noches distintas y no eran conscientes del ciclo de la luna durante el periodo que pasaron en el laboratorio de sueño.
Cuando la luna estaba llena, los voluntarios durmieron una media de 19 minutos menos y les costó cinco minutos más quedarse dormidos que cuando había luna nueva.

Según Christian Cajochen, del Hospital Psiquiátrico de la Universidad de Basilea, "el ciclo lunar parece influenciar el sueño de los humanos, incluso cuando uno no 've' la luna y no es consciente de la fase lunar".
Por otro lado, los estudiantes voluntarios aseguraron sentirse peor descansados y mostraron niveles más bajos de melatonina, la hormona que regula los ciclos de sueño y vigilia, durante la luna llena.
Los autores del estudio, que estiman que su trabajo es el primero en examinar la influencia lunar en el sueño, esperan ahora que se examine qué otras consecuencias tienen las fases lunares en el ánimo y el rendimiento mental de los humanos.